jueves, 11 de octubre de 2012



Te conocí un día de enero con la luna en mi nariz y como vi que eras sincero en tus ojos me perdí... Que torpe distracción, que dulce sensación.

Y ahora que andamos por el mundo como Eneas y Benitin, ya te encontré varios rasguños que te hicieron por ahí.. Pero mi loco amor es tu mejor doctor. 

Voy a curarte el alma en duelo, voy a dejarte como nuevo y todo va a pasar, pronto verás el sol brillar... Tú más que nadie merece ser feliz.

Ya vas a ver como van sanando poco a poco tus heridas, ya vas a ver como va la misma vida a decantar la sal que sobra del mar... 

Y aunque hayas sido un extranjero hasta en tu propio país, si yo te digo ¿cómo dices tú?, tú aún dices ¿qué decís? y lloras de emoción oyendo un bandoneón. 

Y aunque parezcas despistado con ese caminar pausado, conozco la razón que hace doler tu corazón... por eso quise hacerte esta canción. 

Ya vas a ver como van sanando poco a poco tus heridas, ya vas a ver como va la misma vida a decantar la sal que sobra del mar...